Füssen y los castillos del rey cisne


Advertisement
Germany's flag
Europe » Germany » Bavaria
January 7th 2008
Published: January 8th 2008
Edit Blog Post

15 de marzo de 2004

Read text in English below

Füssen es una pequeña y bonita localidad a los pies de los Alpes bávaros, muy cerca de la frontera con el Tirol. Pintoresca y punto final de la ruta romántica. Muy visitada, o mejor dicho, mucha gente pasa por aquí, pues muy cercanos se encuentran dos de los castillos más famosos de toda Alemania.
Precisamente, después de aprovisionarme en un supermercado local, me dirigo a pie a estos castillos dando un agradable paseo.

Neuschwenstein y Hohenschwangau tienen muchísimo que ver con uno de los reyes bávaros más queridos: Luis II.

Hijo de Maximiliano II de Baviera y María de Prusia nació en Nymphenburg. Recibió una exquisita educación bajo presión constante por parte de sus tutores y toda la familia real, lo que según muchos, hizo que se convirtiera en un bicho raro.
Subió al trono a los 18 años, en 1864, a la muerte de su padre, y una de las primeras cosas que hizo fue trasladar a la corte de Munich al compositor Richard Wagner, al que admiraba desde que vio la ópera Lohengrin. Probablemente sin el mecenazgo de Luis II, Wagner, casi siempre endeudado, no hubiera podido completar la saga de "El anillo del nibelungo " "Parsifal" , y gracias a Luis se pudieron estrenar las costosas óperas "Tristan e Isolda" y "Los maestros cantores de Nuremberg".
No se casó. Se comprometió con la princesa Sofía, hermana de Sissi emperatriz, con la que mantuvo una fuerte amistad durante toda su vida. Pero a Luis no le gustaba mucho Sofía y pospuso la boda varias veces hasta que finalmente se canceló. Mantuvo sin embargo romances con el jefe de las caballerizas, con un actor húngaro y con un cortesano. Sus dogmas católicos chocaban con sus instintos, cosa que le llevó muchos quebraderos de cabeza, como se desprende de sus diarios secretos.
Políticamente más cercano a Austria que a Prusia, finalmente tuvo que someterse a Otto von Bismarck. Así durante el reinado de Luis II, tuvo que apoyarles durante la guerra con Francia y perder la independencia de Baviera a partir 1869 en favor de la nueva Alemania unificada con capital en Berlín: el segundo Reich.
Tras convertirse en un mero monarca vasallo de la gran Alemania, desilusionado, se fue alejando cada vez más del gobierno y la corte muniquesa. Se refugió en los Alpes bávaros y construyó una serie de castillos de cuento, inspirados y como tributo a la saga del anillo del nibelungo, Lohengrin o Tristán e Isolda.
El 10 de junio de 1886 fue declarado incapaz de gobernar debido a una esquizofrenia paranoica. Realmente, el psiquiatra Bernard von Gudden nunca le examinó, si no que se basó en lo que le contaron los enemigos políticos del rey y los sirvientes de palacio. Muchos de estos testimonios podrían ser falsos. O fuera quizás que el cloroformo que a veces tomaba Luis II para su dolor crónico de muelas le hiciera parecer un poco raro. Muchos sostienen hoy en día, que tenía el juicio entero.
Luis proclamó ese día que su tío el príncipe Luitpold, con la intención de asumir la regencia de Baviera, había informado falsamente sobre su estado de salud, cometiendo actos de alta traición. También pedía el apoyo de su pueblo para evitar que se cometiera este ataque contra el rey y la patria.
El caso fue que este menasaje fue interceptado y los ciudadanos no puedieron conocerlo en aquellos días. No siguiendo el consejo de Bismarck de apersonarse en Munich, no pudo evitar que le trasladaran desde el castillo de Neuschwanstein hasta el castillo del lago Stanberg el día 12 de junio.
En la noche del día 13 fue a dar un paseo en barca con el psiquiatra. A las 23:00 aparecieron los dos muertos.
Siendo Luis un gran nadador es extraño que se ahogase, más aún si la autopsia reveló que no había agua en sus pulmones. Aún hoy en día no se ha aclarado el misterio, y seguirá sin resolver, pues la familia Wittelsbach se niega a la exhumación del cadaver. Sería muy sencillo ver si le han pegado un tiro, o si por el contrario la muerte estuviera provocada por otra causa, como por ejemplo, un ataque de corazón al intentar huir a través de las gélidas aguas del lago.
Así termina la historia y nace el mito de Luis II de Wittelsbach, el rey de Baviera más amado y muerto a los 40 años.

Prínciple Luitpold sería regente de Baviera hasta su muerte 1912
Cada uno que piense lo que se le ponga en su intuición y voluntad.

El primer castillo con el que se encuentra uno al venir de Füssen es Hohenschwangau, en el que Luis II pasó los momentos más felices de su infancia. Es un castillo neogótico construido por su padre Maximiliano II sobre las ruinas de una fortaleza del siglo XII. Fue residencia estival de la familia real bávara, y a partir de 1869, residencia casi permanente de Luis II mientras se acometían las obras de Neuschwanstein, culminación de lo que había comenzado su padre en Hohenschwangau.
Justo a los pies de este castillo se encuentra el Alpensee, un lago que ahora está completamente helado. Hasta se puede caminar por encima de él.
También allí se encuentran las taquillas para visitar los castillos. Las entradas son tan caras que decido visitar sólo uno, y por supuesto, ese va a ser Neuschwanstein.

Hay que dar un paseíto hasta subir al castillo. Desde la taquilla hasta la entrada, por todo el camino, se puede apreciar que es monumento más visitado de Alemania. Hordas de turistas suben andando, en coche, en autobuses o en carros de caballo.
Al llegar, el palacio es un hervidero de gente. La verdad que me toca un poco el espíritu tanta aglomeración. Y más que se me toca al comenzar la visita, pues es obligatorio entrar en una guiada. Me meten con un grupo de preadolescentes alemanes, y con ellos hago la visita.
Aunque la forma de ver el castillo no es la ideal, he de decir que me encantó. Es un castillo de cuento tanto por fuera como por dentro.
El diseño de Neuschwanstein no se debe a ningún arquitecto, sino a Cristian Jank, diseñador de decorados de teatro.
Las obras comenzaron en 1869, y se emplearon sólo a artesanos, obreros y materiales bávaros, siendo esto el germen de una próspera industria en Baviera.
Por supuesto que la construcción de este palacio, con la de los otros que se estaba haciendo (Linderhof, Herrenchiemsee) suponían unos gastos astronómicos. No tocó las arcas de Baviera, lo pagó todo con el patrimonio familiar. Por muy poco no arruina a los Wittelsbach.
Está construido en un estilo neorrománico, en la forma en que los antiguos reyes, príncipes, guerreros medievales hubieran construido los suyos, como Parsifal, Lohengrin o el Walhalla, castillo del dios Wotan=Odin en el anillo del nibelungo.
Vivió el rey aquí sólo 170 días, y cuando murió aún no estaban las obras terminadas.
Se visitan varias salas, habitaciones y salones. El más impresionantes es el salón del trono, inspirado en una iglesia bizantina. Convertido en rey títere de Bismarck, Luis II se sentiría aquí como el rey absoluto que le hubiera gustado ser, como Luis XIV de Francia o Anfortas, el rey del santo Grial. Concebido como el lugar más sagrado de todo el castillo, de donde mana y se forma el poder absoluto.
También se visita el dormitorio, de estilo neogótico, cubierto por paneles de roble por todas partes y con pinturas de Tristán e Isolda. Fue en esta habitación donde el rey Luis fue arrestado el 11 de junio de 1886.
El salón más grande de los apartamentos reales está decorado con escenas de Lohengrin, la primera ópera que escuchó de Wagner, cuando tenía 16 años. Para el entonces príncipe suposo el descubrimiento de una música que "sembraba las semillas de su soñada felicidad".
La sala de los trovadores es tambien de las mejores del castillo, decorada con escenas de la ópera Tannhäuser, el poeta que pecaba con Venus. Está concebido como sala de banquetes y de conciertos, que aún se celebran aunque no se celebraran en vida del rey.

Éstas cuatro salas quizás sean las más significativas, pero se visitan muchas más, todas muy bonitas. Al terminar la visita se sale del castillo a través de una enorme tienda donde tienen todo el merchandising y fuera!

Los alrededores del castillo están bien para hacer rutillas y pasear. Me acercó al Marienbrücke, un puente desde el que se tienen unas vistas muy buenas del castillo.
Hago unas fotos y bajo al Alpensee, a los pies de Hohenschwangau. Almuerzo pan y mortadela en un banco junto al lago y me doy un paseo caminando sobre las aguas. Está helado, helado, helado... se puede saltar encima y ni si oye al hielo resquebrajarse.

Ya vuelvo a Füssen por el mismo camino, y ya allí, doy un paseo por el casco viejo. Está mucho más tranquilo que los castillos y es una pequeña ciudad preciosa. Si no existiera Hohenschwangau y Neuschwanstein seguro que recibiría muchos más visitantes, pero así, casi todo el mundo va directo a ver los palacios del probablemente mal llamado "Rey Loco".

Tomo el tren de regreso a Munich sumido en mis pensamientos, pensando en el rey cisne y en Zapatero, que acaba de ser elegido como presidente del gobierno en España.

Esta noche es mi última noche en Alemania. Mañana voy a Austria de nuevo, pero esta vez para quedarme.








15th March 2004

Füssen is a small and beautiful town at the feet of the Bavarian Alps, very close to the border with Tirol. Picturesque and end of the Romantic Road, thus receiving a lot of visitors, or better said, many visitor leave Füssen behind to visit the most famous castles in Germany and Europe. only a couple of kilometers ahead. After doing some shopping in a local supermarket I precisely walk to such well-known castles.

Neuschwanstein and Hohenschwangau have a lot to do with the most loved king of Bavaria, Ludwig II.

He was born in Nynphenburg palace, son of king Maximilian II and princess Marie of Prussia. Through all his childhood he was severely controlled by his tutors and family, and a strict regimen of study, for he was to become the king, and he also became and odd specimen due to the constant stress under he grew up.
He became king when he was 18 in 1864, after the death of his father. One of the first things he did as a king was to make move composer Richard Wagner, whom he admired very much, to the court in Munich. It is
Luis II de BavieraLuis II de BavieraLuis II de Baviera

La foto no es mía
seriously doubted that Wagner, always owing money, could have ended "the ring of the Nibelung " cycle or "Parsifal" without the royal help, and thanks to Ludwig´s patronage the expensive "Tristan and Isolde" and "The Mastersinger of Nuremberg" could be premiered.

Ludwig never married. He engaged to princess Sophia, empress Sisi´s sister, but he always kept on postponing the wedding date until he finally cancelled the engagement. However he had affaires with his chief equerry master of the horse, a hungarian theatre actor and a courter.
His deep catholic faith didn´t do it easy when confronting with his natural and instinctive needs.
Politically he was always closer to Austria than to Prussia, but eventually he had to submit to Otto von Bismarck. Ludwig was forced to support Prussia in the war against France and to be absorbed by the new Germany with capital in Berlin (second Reich), and thus, losing Bavarian independence in 1869.
After becoming a mere vasail king in the great Germany, sad and dissapointed, he started gradually to spend less and less time in the Munich court and relaxing in his own world at the feet of the Alps, where he created his castles, some inspired in Tristan and
Salón del tronoSalón del tronoSalón del trono

Cristo en la gloria y reyes santos. Justo aquí se colocaría el trono.
Isolde, the Ring of the nibelung or Lohengrin.
On 10th june of 1886 he was declared incapable of governing and deposed due to a supposed insanity. Actually, the psichiatrist Bernard von Gudden collected highlys questionable storys from palace servants and political enemies. Some believe that Ludwig suffered from effects of chloroform he used as treatment for his chronic toothache. Many historians nowadays asserts that he was completely sane.
Ludwig proclaimed that day that his oncle Prince Luitpold, in order to obtain the regency of the kingdom, had lied about the state of his health, and he accused him of high treason against the king and the fatherland. Ludwig also asked for the support of the people.
This message was intercepted and the Bavarians could not read it or hear it in those days. As he didn´t followed Bismarck´s advice of going to Munich, he was taken from Neuschwanstein castle to the lake Starnberg castle on 12th of june.
Next night he went for a boatride with the pschiatrist and at 11pm both corpses were found in the lake.
It was very strange that Ludwig drowned, for he was an excellent swimmer. The autopsy also revealed that there was no water in his lungs.
The mistery has never been solved and it won´t be solve in near future, for the Wittelsbach family doesn´t want to let have Ludwig´s remains exhumated. It would be very easy to check if he was shot or not. Another possibility would be that the king tried to escape, and the utterly cold waters in the lake caused him a heart attack.
So it ends the Ludwig II of Wittelsbach´s history, the most loved and young of the Bavarian kings, who died when he was only 40.

Prince Luitpold was the regent of Bavaria until his death in 1912.
Each one may think whatever he/she desires. I´ve already made up my mind.

The first castle you find coming from Füssen is Hohenschwangau, where Ludwig spent the happiest moments in his childhood. It´s a neogothic castle build by his father in the place of a XIIth century fortress ruins. It was summer residence for the royal family and here also Ludwig spent most of the time when building Neuchswanstein.
Next to the castle there is a completely frozen lake, the Alpensee. You can even walk on the waters.

Not far, there are the ticket boxes,
Dormitorio de Luis Dormitorio de Luis Dormitorio de Luis

Ésta es la cama.
where the tickets for the two castles are sold. As they are so expensive I eventually decide to visit only one, and that one is, of course, Neuschwanstein
A good strecht of road uphill must be walked to get there. All along the way there is many people, hordes, armies of tourists going there by foot or by horse cart, and that is normal, cause there is no place in Germany more visited than this castle.
At the gates of the castle, it looks like a mass meeting, the crowds waiting to be let inside.
It is compulsory to visit the castle in a group and with a guide. I have to be showed around the place in a German visit with a preteen group, so I don´t grasp a lot of information. Although this is not the ideal way to know the chambers, I must say that every piece we visited impressed me: It is a fairy tale castle from the outside as well as from the inside.

Neuschwanstein was not designed by an arquitect, but by a theatrical set designer: Cristian Jank.
The works started in 1869, and for its construction only Bavarian workers, craftsmen and material
Dormitorio de LuisDormitorio de LuisDormitorio de Luis

Escena de Tristán e Isolda
were employed, being this the seed for a prosperous Bavarian industry in the future.
The expenses for this palace, and the other palaces he was building at that moment (Herrenchiemsee and Linderhof) were astronomical. However he never used Bavarian state money, but his. Therefore he almost brought Wittelsbach family to bankruptcy.
The style is neorromanesque, at the fashion of the ones built by ancient kings, medieval knights, princes, such as Parsilfal, Lohengrin or the Walhalla, Wotan=Odin´s castle in "The ring of the nibelung".
Here, king Ludwig II lived only around 170 days, and when he died, the works weren´t finished yet.
In the visit you go through several chambers and rooms, being the throne room the most impressive, a byzantine church inspiration. Ludwig, a puppet king under Bismarck, felt in here as the absolutist king he had wished to be, as Louis XIV of France or Anfortas, the holy grial king. It is conceived as the holiest part of the castle, from where the power springs and makes the authoritative law.
Also the bedroom is visited, covered with oak pannels and "Tristan and Isolde" scenes in all its sides. Here, there is Ludwig´s neogothic bed, and also here is where
Salón en NeuschwensteinSalón en NeuschwensteinSalón en Neuschwenstein

Con la escena más famosa de Lohengrin, el príncipe cisne, caballero del Grial e hijo de Parsifal.
he was arrested on 11th june in 1886.
The biggest and nicest salon in the royal appartments is decorated with "Lohengrin" scenes, the first Wagner opera Ludwig heared when he was still Crown prince in 1861. Later he described this event as "sowing the seeds of undreamed-of bliss".
The singer´s hallis also one of the best, decorated with scenes of "Tannhäuser" opera, the poet claimed to sleep with Venus. It is conceived as a banquet and a concert hall. Concerts still take place, but didn´t during Ludwig´s life.

These four rooms might be the more known, but many more are visited, and I can tell, no one of them have dissapointed me (even if I don´t like the usual chambers in usual palaces). Once you are done, before leaving the grounds, everybody is forced, to go through the shop, with the typical staff sold in this kind of places.
The sorroundings of the castle are also nice to walk. I go to the Marienbrücke, a bridge over a gorge, not very far, from where one have ones of the best views over Neuschwanstein.
I take some pictures and I go down to the Alpensee where I have a couple of mortadella sandwiches, I walk on the lake and jump, but the frozen water doesn´t crash, cool!!

I take the same way to go back to Füssen, and there, walk around the old town. It´s beautiful, and being so quiet is a plus, specially after the crowds in the castles. If Hohenschwangau and Neuschwanstein didn´t exist, Füssen would get more visitors, but in being so, most of the people go straight to them.

I take my train back to Munich, thinking on the swan king and Zapatero, the new elected president in Spain.

This is my last night in Germany. Tomorrow I´m going to Austria again, but this time, I´ll stay longer!


Additional photos below
Photos: 32, Displayed: 32


Advertisement

Salón del trono en una postal de final del XIXSalón del trono en una postal de final del XIX
Salón del trono en una postal de final del XIX

Vista desde el mismo trono. La foto no es mía.
NeuschwansteinNeuschwanstein
Neuschwanstein

Desde el Marienbrücke.
Castillo de NeuschwansteinCastillo de Neuschwanstein
Castillo de Neuschwanstein

Desde Marienbrücke.


Tot: 1.984s; Tpl: 0.024s; cc: 20; qc: 104; dbt: 0.0309s; 1; m:saturn w:www (104.131.125.221); sld: 1; ; mem: 2.1mb