El Cuerpo está cansado, pero está felíz... El viaje nunca termina, las ganas de seguir caminando y conociendo siguen siempre presentes. La mochila al hombro puede cansar, pero a su vez te puede dar vivencias que nunca olvidarás. Sensaciones que unicamente se pueden experimentar viajando solo. Fuerzas para atravesar momentos de incertidumbre, inciertas. El sabor dulce de estos viajes te lo dan aquellas personas que sin pedir nada a cambio, te muestran un poco de su mundo, te regalan su tiempo para mostrarte aquel lugar que pocos conocen, disfrutando, charlando y comiendo esa comida típica en algún rincon escondido de sus pueblos o ciudades. Definitivamente soy un enamorado de la naturaleza y de sus lugares poco visitados, de los rincones donde uno puede sentirse relajado y felíz tan solo por estar apreciando ese paisaje que nunca
... read more