Hoy he hablado con la agencia de viajes que me está llevando el tema de los visados (recuerdo que el tren pasa por tres países) y me han dicho que el visado de Rusia y el de Mongolia ya están. Esto es un alivio, porque el visado de la Federación Rusa es el menos predecible en lo que a plazos se refiere. Ahora tienen mi pasaporte en el Consulado Chino de Barcelona, y todos esperamos que en un par de días esté el tema resuelto. Evidentemente sin pasaporte no hay viaje.
Pero eso ni me preocupa. Siempre que uno organiza alguna cosa, sea una barbacoa con los amigos, sea algo pseudo-profesional o sea un viaje a Laponia, piensa en los problemas que pueden surgirle. Es curioso que nunca pensemos en las ventajas o placeres que recibiremos a cambio hasta que el temor a los imprevistos ya se ha desvanecido.
¿Y si facturo el lunes mi mochila y en Moscú ésta no aparece? ¿Y si mi tarjeta de crédito se desmagnetiza por estar junto a mi nuevo teléfono móvil 3G? ¿Y si...?
Pues bueno, ya me apañaré, ¿no? No es que me gusten los problemas, pero siempre que sean
"relativamente solucionables", ayudan a ejercitar un poco el cerebro, a mantenernos despiertos, en alerta. Resolver un problema es como resolver un sudoku, y a mi lo esto del sudoku me gusta.
El otro día tuve en mis manos las guías de Lonely Planet "Rusia y Bielorrusia" y "China". Después de ojearlas un ratito las volví a dejar en el estante de la librería. Eso no suele ser habitual en mi. Siempre que he salido de viaje me he pillado algo, por pequeño que sea, que me oriente sobre el viaje.
El otro día. Un amigo me preguntó que cuál era la moneda oficial en China. Ahí me pillaste, colega. Me acordé de mi etapa como estudiante, cuando preparabas un examen y pasabas de según qué parte del temario. Pues, francamente, ni Mongolia y ni China las llevo bien, y seguro que alguna pregunta cae.
¿Y Rusia? Pues Rusia la llevo bien. Sólo me falta aprender cuatro cosillas en ruso.
"¿Dices que vas a estudiar ruso? Pero si ahí la gente habla inglés...". Hombre, yo conozco algunos sitios en la Vall d'Aran (España) donde hay gente que apenas sabe hablar castellano. Entonces dudo que un pastor mongol
tenga necesidad alguna de hablar inglés. Es más, ese pastor mongol debe hablar un dialecto tan cerrado del mongol que apenas le deben entender en la capital.
El saber no ocupa lugar. No pretendo hablar ruso, pero si es interesante saber cuatro cosillas, tales com
o los números, el "sí", el "no" o el "que te jodan".
Y además he averigüado que "¿Sabes qué ha hecho el Barça?" viene a ser "¿знаешь результат партии Барселоны?" , pronúnciese parecido a [¿Enaechi peiypdtat naptyn Barcelona].
Por cierto, sirva en mi defensa que ahora sé que la moneda china es el Yuan y la mongola es el Tugrik.
¡Hala!