Se conoce: "Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo". Pues en Siberia los grajos vuelan a rás de suelo y algunos se cuelan por las oscuras galerías de las minas de carbón.
Y es que hay una página muy útil que siempre utilizamos en el curro para saber cuál es la previsión del tiempo para los próximos días, la hora en la que sale el sol, etc. Si alguna vez necesitais o sentís curiosidad por saber qué temperatura se prevé en Paris, TX el día de vuestro cumpleaños,
la página en cuestión es ésta. Examino las temperaturas en las principales ciudades de la ruta que planteo hacer:
"Moscú -5ºC; Yekaterinburg (mientras escribo esto están a -25ºC, con una sensación térmica de -29ºC) (!); Krasnoiarsk: -23ºC; Iutsk: -20ºC; Ulan-Udé: -19ºC; Ulan-Bator: -18º; Hohhot: -12ºC; Pekín: De momento por encima de los cero grados, pero no sé yo en Navidad..."
Con la intención de solucionar el problema que pueden suponerme los grajos siberianos estuve el otro día en los Encants.
Se conoce, también, que ahí puedes encontrar de todo a la mitad de precio. Viene a ser como un rastro, como un mercadillo.
Pero no, son los Encants.
Situados debajo del scalextric que forma el llamado nudo de las Glòries, los Encants es el sitio ideal para encontrar aquel mueble o cacharro que tanto has estado buscando y que en ninguna tienda convencional has tenido la decencia de encontrar. Abren lunes, miércoles, viernes y sábado, pero recomiendo ir entre semana para evitar aglomeraciones.
Veinte grados (positivos) es la temperatura ideal para la práctica de muchas cosas, pero nunca lo será para probarte el jersey de neopreno y el anorak "termocalórico, impermeable y waterproof-resistant" que te vas a poner en Siberia, a una temperatura unos cuarenta grados inferior. Por suerte, antes de desplomarme presa de la deshidratación resolví que esa era mi talla. Prendas como éstas deberían probarse en cámaras frigoríficas o en iglús acondicionados.
Luego el tipo del tenderete me aseguró que "¿Que te vas Rusia? Pues han venido rusos desde Rusia para exportar a Rusia esta ropa. Luego han vuelto de Rusia únicamente para decirme que ni la ropa rusa es tan buena". Miré alrededor y no me pareció ver a ningún ruso, pero aún así le creí. Le dejé bien claro que si me congelaba vivo en Rusia y tenía la suerte de poder descongelarme, volvería a su tiendecilla para exigirle el retorno del dinero pagado. "No te preocupes amigo, mi tenderete es fijo, yo estoy siempre aquí, en Los Encants".
Pues nada, garantía de por vida.