El Danubio.Buda, en la ribera occidental del Danubio (a la izquierda), Pest, en la oriental, y Öbuda, al norte de Buda.
EL DANUBIO... ¿AZUL?
El inicio de la primera etapa del viaje me hizo sentirme como Yogurtu 'Ngué, el famoso personaje africano de Les Luthiers que tuvo que huir precipitadamente de la aldea por culpa de la escasez de rinocerontes. En carta a su querido tío Oblongo 'Ngué, narra que al llegar a Estados Unidos "mis primeras impresiones, fueron... digitales. Me las tomaron con tinta blanca".
Y más adelante, sobre el racismo: "He constatado que no todos los negros son maltratados en este país. Algunos negros... son maltratados en otro país".
El pasado viaje entre Italia del Norte-Suiza-Eslovenia me proveyó de una rica fuente de conocimiento experimental a través de la eficaz técnica del ensayo-error, ensayo-error (repetido), ensayo-error (¡qué insistencia!) en materia de cruce de fronteras, gracias a la cual dispuse las medidas precautorias adecuadas para ingresar en Hungría exitosamente y sin contratiempos: vestirme de pantalón largo y camiseta discreta. Resignado, puse fin a mi atractiva vestimenta de shorts chiapanecos de azul encendido y camiseta de fosforescentes motivos étnicos.
Bueno, pues no fue suficiente: joven latinoamericano de cabello largo viajando solo. La descripción más viva del delincuente internacional.
El 8 de julio, en la aduana del aeropuerto
de Ferihegy, el de Budapest, tuve el primero de tres desagradables encuentros con la policía húngara en sólo 24 horas. Quise pasar muy fresquecito, como los demás turistas. Pero me echaron el ojo de inmediato y véngase pa'cá, mi joven. Una rubia ojiazul con cara de amargada me revisó pasaporte, boleto de avión, maleta y bolsillos con torpe minuciosidad. Obviamente no encontró nada. Pero la tarada no se lo creía e insistió en el examen de mis documentos, buscando ansiosamente descubrir el detalle que confirmara la agudeza de su olfato detectivesco.
Mientras tanto, guardé mis cosas en la maleta, tomándome el tiempo necesario para hacerlo bien, que quedaran mejor acomodadas que cuando las saqué, bajo su mirada de apremio. Y traducía además al inglés lo que le iba a decir en son de protesta cuando me devolviera los papeles.
"No sé qué es lo que se imagina usted, señorita. ¿Cree usted que los estereotipos que ustedes se inventan son el molde que emplean las grandes mafias para fabricar pasadores de droga y engañar a los avispados antinarcóticos europeos? ¿Le parece que soy un narco excéntrico que trae droga a Hungría desde Madrid y Zürich, en lugar de hacer
BudaLa torre blanca, la que se observa más alta un poco a la izquierda del centro, corresponde a una iglesia que está en la parte medieval de Buda. La torre de la iglesia café, en la orilla del río, tambi
... [more]el recorrido inverso? ¿No conoce acaso las enormes cantidades que invierte su gobierno en promover la imagen de su país y convencernos de visitarlo? ¿Se considera usted feliz y realizada dedicándose a importunar a los turistas que ingresamos cuantiosas cantidades de divisas duras en Hungría?" (¿Ingresamos?)
Sí, eso le iba a decir, con dignidad y valentía... Pero su olfato llamó su atención antes que yo pudiera hacerlo, la dama me entregó mis papeles mientras rumiaba un "thank you" y se marchó en pos de otro bobo, dejándome con mi lección de civismo en la boca.
Ésa fue sólo la primera...
Lo que nosotros llamamos húngaro es conocido por los húngaros y los demás pueblos de Europa del Este como magyar, tanto el gentilicio, como la lengua y la etnia del país. Es un idioma singular, situado geográficamente en la confluencia de los grupos de lenguas eslavas (como el polaco, el ruso y el serbo-croata), latinas (rumano) y germanas (alemán). Pero no se le asocia con ninguno de ellos y, en consecuencia, es bastante incomprensible.
Entrar al metro es una auténtica confusión. Las clases breves de conversación magyar que me brindó la multimencionada guía del Trotamundos se
esfumaron al asomarme al montón de letreros raros. Vonal significa línea, béjárat, entrada y felé, hacia. Tenía que entrar en la estación Déak ter, donde confluyen todas las vonal, algo así como la de Pantitlán, y buscar la vonal 3, no en la felé Köbánya-Kispest, sino la que va a Újpest-Központ, para bajarme en la estación Dózsa György y buscar la kejárat (salida).
El boleto debe marcarse en las Jegykezelö Automaták, unas cajitas color naranja que están en la entrada de la estación, pero la guía indica que uno no puede andar libremente con el mismo boleto, cada vez que se cambia de línea hay que marcar uno nuevo... y yo, todo confundido, no quería marcarlo en la línea equivocada. Incapaz de entender los letreros, sólo me quedó bajar hasta el andén para cerciorarme de que era el correcto.
Lo hice, llegó mi tren, la gente salió en bandada, pero no subí porque preferí hacer las cosas bien y me puse a buscar una Jegykez... esa cosa, la cajita para marcar el boleto. Ahí andaba, era el único zonzo con una enorme mochila a la espalda y el boleto en la mano, tratando de meterlo en cuanta cajita rara se cruzara en mi camino... y se cruzó un raro que no era cajita pero sí idiota. Estoy casi seguro que me vio a la distancia con toda mi pinta de guiri (en España se llama guiris a los extranjeros, especialmente si tienen cara de perdidos), y dijo ándale, aquí está el pan, me estuvo cazando, me interceptó y zas, su-boleto-joven-lo-siento-pero-no-lo-trae-marcado.
Expliqué y expliqué. Si me hubiera querido ir sin marcarlo, me hubiese subido al tren y ya. Estoy confundido. De hecho, vengo llegando, pues por qué te imaginas que cargo la mochilota. Mira el sello de mi pasaporte, es de hoy. Bueno, ¿es que la caza del turista es el deporte preferido en Hungría?
Atrás del tipo, muerto de la risa, había un oriental enorme que me miraba y hacía señas obscenas. ¿Y ahora éste? El baboso inspector insistió en remitirse al único hecho que le importaba: Estás en el área donde sólo se puede estar si se trae boleto marcado. Y ya. El boleto vale 100 forint, pero la multa que pagué fue de 1,500. Imbécil. Y luego el chino éste maleducado. Se acercó y me dijo, en inglés y asegurándose de que lo oyera el revisor: "Estos perros sacan dinero así, se aprovechan de los turistas. No importa lo que te haya pasado, saben que la gente se confunde y le quitan el dinero. A mí ya me lo hicieron".
"Thank you", dijo el inspector, y se fue con mi lana.
Ésa fue sólo la segunda...
La tarde siguiente fui a pasear por el Danubio. Me senté en una silla a ver la gente caminar, disfrutando la brisa, la música de las terrazas, el río tan famoso y romántico transcurriendo a mis pies, el sol descendiendo tras las colinas de Buda, y el Palacio Real magnífico, imponente, echando a andar su iluminación.
Su pasaporte, mi joven, dijeron tres policías húngaros. Comunes y corrientes, patrullando la zona turística. Y revisando a los sospechosos, por más embelesados que parecieran. Y en esa lista de usual suspects, ya me empezaba a acostumbrar, ocupo un lugar bien súper principalisísimo. Vieron el documento, manosearon una bolsita en la que había guardado tres humildes muñequitos que compré, verificaron que fuera el de la foto, y thank you, se largaron mucho a...
Caramba, me voy a cortar y engominar el pelo, vestir de saco y corbata, usar lentes oscuros de súper marca, apartarme del sol para que se me quite el delicado tono nacarado de la piel (ejem), hacerme ciudadano europeo y ahora sí que me voy a dedicar a meter mota a Hungría, ya verán que nadie se fija en mí, o mejor, hasta me van a brindar todas las facilidades.
***
Pero ahí se acabaron las malas experiencias en este largo mes de viaje. Fuera de los policías tarados (después me enteré que las malas pasadas se las hacen a muchos, la policía húngara tiene fama de tonta y hostil, y conocí además varias víctimas del Club Metro Budapest de Caza Deportiva de Turistas Bobos; en cambio, los policías rumanos, incluyendo los guardafronteras, y los serbios resultaron muy amables), la gente de la ciudad resultó buena onda. Aunque no lo suficiente para un pueblo que depende del turismo: por cada húngaro, el país recibe tres visitantes cada año. ¡En México serían 300 millones de turistas!
Aunque no quedé muy convencido de promocionar la visita al país, debo decir que la ciudad, como tantas del Este de Europa, es imponente. En realidad, está constituida por tres antiguas ciudades: Buda, en la ribera occidental del Danubio (a la izquierda), Pest, en la oriental, y Öbuda, al norte de Buda.
En Pest, un poco al centro de la primera foto, arriba de la columna que sostiene el puente, se observa el Parlamento, que muestro mejor en la otra imagen. Desde Pest, se tienen unas vistas magníficas de Buda, donde se encuentran los barrios residenciales, como verán en la tercera foto. La torre blanca, la que se observa más alta un poco a la izquierda del centro, corresponde a una iglesia que está en la parte medieval de Buda. La torre de la iglesia café, en la orilla del río, también se ve en la primera foto, a la izquierda, cerca de la margen. Tomé esa misma primera foto desde el Palacio Real, que aparece en la cuarta foto con el hermoso puente que ya habían visto.
Un detalle común que se puede apreciar en estas fotos, así como en las que tomé en Belgrado, es que el Danubio, diga lo que diga Strauss, no es azul, sino verde.
En realidad, estuve poco tiempo en Budapest: tres días al llegar al Este, dos días al marcharme. Siendo verano, los hoteles estaban llenos y me tuve que quedar en un albergue juvenil muy sucio, en el que, además, la última noche fui alimento de las chinches. Era bastante caro para ser albergue: 10 dólares la noche. Y muy inferior en calidad a los que encontraría después en Rumanía y Serbia. Algo de lo que debería darles vergüenza a los húngaros, que tanto presumen de ser superiores a los vecinos.
Es una historia muy extraña. Para empezar, construyeron su Estado sobre el mito étnico de los magyares, un pueblo que llegó del Asia Central en el año 896 d.C. A lo largo de los siglos se mezclaron con otros grupos, pero hoy se exige a todos, los de origen alemán tanto como los de origen gitano, que se asuman magyares. Y desde siempre, como casi todos los pueblos de Europa del Este, han tenido pretensiones imperiales...
...que se las arreglaron para materializar aún bajo el dominio de otro imperio: en 1686, después de 150 años de estar bajo control turco, fueron liberados/conquistados por los austriacos. En 1867, después de varias rebeliones, los magyares lograron que se les reconociera ciertos privilegios autonómicos, de manera que el Imperio pasó a llamarse Austro-Húngaro, el país se constituyó como Reino de Hungría (el rey era el emperador austriaco) y los húngaros asumieron el papel de policías austriacos en la parte oriental del Imperio, algo que hizo que los otros pueblos con los que antes compartían la categoría de subyugados, dejaran de apreciarlos tanto.
Austria-Hungría peleó en alianza con Alemania en la primera guerra mundial. Tras la derrota, en 1918, el Imperio fue desintegrado. Austria quedó por su lado, Hungría también, y los pueblos de su antiguo reino formaron parte de otros países, en donde además quedaron minorías magyares.
El problema es que los nacionalistas húngaros claman a todos los vientos que es preciso reparar lo que les parece una afrenta a su país, reintegrándolo. En Budapest vi una mujer con una camiseta que decía Igazságot Magyarországagnak!
Así, tal cual.
Qué grueso, ¿no?
Y mostraba un mapa con... Eh... ¿No lo entendieron? Ah, por fortuna, también venía traducido al inglés: “Justice for Hungary!” Y mostraba un mapa con la actual Hungría y los territorios que habría que anexarle si se hiciera la tal justicia: Eslovaquia, Croacia y Bosnia completas, Transilvania (lo que reduciría Rumanía a la mitad), Voivodina (el tercio norte de lo que queda de Serbia) y partes de Polonia y Ucrania.
La mujer que la portaba era claramente extranjera, de piel morena. No sé si era una inmigrante tratando de ser aceptada por los húngaros o una típica turista que se traga el primer rollo reivindicativo que le tiran, o peor, que ni siquiera sabe lo que se pone en el pecho.
Si el asunto se quedara en ella y un puñado de loquitos nacionalistas no habría mayor problema. Pero lo hay cuando se observa que algunos sectores de las minorías húngaras en los otros países responden a esas ideas. Y peor cuando se ve que el gobierno de Hungría en cierta forma las alienta: en el consulado húngaro en Cluj-Napoca, en Transilvania, se exhiben numerosas banderas tricolores (verde, blanco y rojo, pero en líneas horizontales) con una corona en el centro, pero la bandera actual no tiene corona, porque Hungría es una república. La corona representa al viejo Reino de Hungría, y sugiere que Transilvania es dominio legítimo de ese país.
Al regresar a Madrid, platiqué con dos argentinos que recién habían abandonado Hungría después de dos años de vivir ahí. Ellos confirman que ese nacionalismo expansionista está profundamente arraigado en la sociedad magyar: en las escuelas, el mapa de la Gran Hungría contrastado con sus dimensiones actuales es de uso regular. Platicaron con algunos intelectuales progresistas e incluso ellos trataron de argumentar los pretendidos derechos históricos de Hungría sobre esos territorios. ¡Ya podemos imaginar qué dice la derecha!
(Como ejemplo de esa derecha: el mayor festival de rock de Europa se celebra anualmente en la primera semana de agosto, en una isla del Danubio en Budapest. Este año, el alcalde exigió a los productores prohibir el acceso de las ONG’s de derechos gays y dijo que si pudiera impediría la entrada a todo homosexual. Aunque originalmente habían aceptado, el escándalo que amenazaron con montar las ONG’s movió a los organizadores a rechazar la idea.)
El contraste, dicen los argentinos, se da cuando se observa que los miembros de las minorías húngaras en otros países son tratados como húngaros de segunda clase cuando van a Hungría. Incluso, mencionan el caso de un húngaro de Rumanía que tuvo que abandonar sus estudios en Budapest porque, simplemente, le negaron el derecho a residir ahí más de tres meses.
Mi amigo Valeriu, transilvano, se queja de actitudes como la de poner la bandera monárquica en el consulado húngaro y asegura que se repite en otras regiones. En su opinión, el gobierno de Hungría tuvo que ver en la división de Checoslovaquia para crear Eslovaquia, así como en la agitación autonomista de las minorías húngaras en Voivodina y otros lugares.
Las acciones de los demagogos generan reacciones lideradas por otros demagogos. Por ejemplo, en Cluj-Napoca, el fantasma de los húngaros le ha permitido ganar y conservar la alcaldía a un corruptazo del Partidul România Mare (El Partido de la Gran Rumanía), un derechoso que declara que gobierna sólo para los rumanos y no para las minorías, aunque se dice que, para hacer negocio, no le molesta asociarse con empresarios húngaros.
Así han coexistido por siglos los iluminados que llaman a construir la Gran Bulgaria, la Gran Serbia, la Gran Croacia, la Gran Albania, la Gran Grecia, etcétera, mitologías nacionales que se las han arreglado para subsistir al mismo tiempo en que la Gran Austria, la Gran Turquía y la Gran Rusia se los servían a la mesa, amén del intervencionismo crónico de la Gran Italia, la Gran Bretaña, la Gran Francia, la Gran Alemania y recientemente, como invitado indeseable pero muy tragón, los Estados Unidos.
Sólo que en los Balcanes no hay espacio para tantas grandiosidades, como lo sugiere la sangre derramada y por derramar.
Por lo que pude ver en Rumanía, la convivencia entre las distintas etnias es positiva y existen relaciones de todo tipo entre ellas, incluso familiares (aunque esto se da menos con los gitanos). Sin embargo, al hablar con ellos se nota que son conscientes de la diferencia y miran a los otros con recelo. Nada peligroso por el momento, sobre todo ahora que húngaros y rumanos corren para reunir los requisitos necesarios e integrarse en la Unión Europea. Pero Yugoslavia también parecía en calma, hasta que ciertas condiciones políticas y económicas abrieron la puerta a la demagogia nacionalista y la sangre corrió hasta nuestros televisores.
Que Chuy no lo quiera.
Esta narración apareció publicada originalmente en el Serviçâo do Informaçâo do um tal Temoriçâo.
Vínculos a las tres partes de Historias de Hungría, Transilvania y Serbia:
Primera parte: Hungría Segunda parte: Transilvania Tercera parte: Serbia
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sobre la identidad magyar: me recuerda un poco al hecho de que en México uno debe asumirse como azteca, no importa si uno es un chiapaneco descendiente directo de los mayas, o un veracruzano cuyos abuelos fueron catalanes republicanos exiliados, todos deben identificarse de a chaleco con los aztecas.
...pero poco conocimiento sobre la historia de Hungría. Ese nacionalismo ¿desbocado? tiene sus muy buenos motivos cuando luego de la primera guerra mundial, todo el mundo miró para otro lado cuando el imperio y en especial, Hungría, era desmembrado como
como una oveja por una manada de lobos. Mis propios parientes (HUNGAROS), de habla húngara, son de la antigua ciudad húngara de Nandorfehérvár
hoy mejor conocida como Belgrado; luar en que toda demostración de cultura, asi como el idioma húngaro fueron censurados y penados.
Claro que existiría nacionalismo si a Mexico le quitan la cuarta parte norte y se la dan a USA y la peninsula de Yucatán a guatemala.
Antes que nada, muchas gracias por tu comentario, Alejo. Entiendo que asumas el lado de tus ascendientes, pero hay otros puntos de vista que a mi me parecen mas razonables. Te equivocas cuando dices que no conozco la historia de Hungria. Es cierto, el imperio Austrohungaro fue desmembrado y con el, el reino de Hungria. De la misma forma en que Viena y Budapest desmembraron otros imperios y reinos para incorporarlos a sus dominios. Lo que tu defiendes es el "derecho" de los hungaros a seguir rigiendo a quienes fueron sus subditos y que, logicamente (me parece logico, no justificable), reaccionaron contra la lengua y la cultura hungaras en cuanto alcanzaron la independencia. Belgrado se llama asi desde el siglo XIV, 300 anhos antes de que los hungaros la nombraran Nandorfehérvár. En esa zona hay muchas ciudades con tres nombres: el de sus habitantes originales, el sajon y el hungaro, cual sera el bueno? Para ti, el hungaro, esta bien, pero no porque tengas razon politica o historica, sino solo porque de ahi vienen tus antecesores. A Mexico le quitaron de hecho, Guatemala, ademas de Belice, El Salvador, Honduras y Costa Rica. Por fortuna, no tenemos un nacionalismo perverso que hable de recuperar esos territorios "mexicanos": la gente que vive ahi es la unica que puede decidir si son mexicanos o marcianos, como la que vive en Transilvania, Eslovaquia y otros sitios "hungaros". Por cierto, esa gente no quiere a los hungaros. Saludos!
...pero hay otro error en este último comentario. La gente de transilvania, sí desea imperiosamente volver a ser hungría, lo cual resulta obvio cuando más de la mitad es de etnia húngara. Por qué será? No porque los hayan puesto ahí a propósito sino porque eso solía ser Hungría. El sentimiento nacionalista húngaro en transilvania es muy grande y casi quizás peligroso pero es esperable y justificable. No así son las políticas del gobierno rumano hacia esa "minoría étnica" que resulta ser más del 60% de la población actual transilvana. Trataré de conseguir un documento reciente publicado en Rumania sobre los abusos del gobierno rumano perpetrados actualmente sobre las minorías, especialmente la húngara. Quiuzás logre en parte convencerte que no somos tan malos los pocos húngaros o descendientes de ellos que habemos. Un saludo.
Bueno, creo que sabes que no tiene nada que ver con que piense que los hungaros son malos... Se que hay politicas que perjudican a las minorias en general y partidos nacionalistas, como el Romania Mare del que hablo en el texto. Pero el hecho de que algunos nacionalistas hungaros quieran creer que "la gente de transilvania desea imperiosamente volver a ser Hungria", no convierte el suenho en realidad. Las estadisticas aceptadas por la Union Europea (de la cual Hungria es miembro de pleno derecho, mientras que Rumania todavia no, hasta 2007 --y tal vez mas tarde) indican que la poblacion transilvana de origen hungaro es el 20% del total, no mas de la mitad. Tal vez puedas encontrar una web pro-hungara que diga otra cosa, pero sus datos tendran tanto valor como los que ofrezca una web anti-hungara. Yo estuve ahi, conoci gente de etnia rumana, hungara, sajona y roma (gitanos), y no vi ni una mayoria hungara ni que todos los hungaros quieran integrarse en Hungria. Y que me dices de la actitud de los hungaros de Hungria con respecto a su diaspora? Hice algunos amigos transilvanos de origen hungaro que se quejaban de que los hungaros de Budapest los miran para abajo, los discriminan y les hacen la vida muy dificil cuando quieren ir a trabajar o estudiar alli. El problema de todo esto es el nacionalismo: algunos hungaros se creen la historia de que Hungria deberia ser mucho mas grande. Hay rumanos que piensan lo mismo de su pais, y serbios, y croatas, etc... pero los Balcanes son muy chiquitos y no alcanzan para que cada quien arme su propia Gran Nacion. Por eso se han estado matando durante siglos. La gente que vive afuera, que quiere a alguno de esos paises y que puede ver las cosas con una perspectiva mas amplia, deberia quitarse el antifaz del nacionalismo y ayudar a su gente a olvidarse de suenhos de gloria y convivir en paz. Tu podrias ayudar en eso.
Creo que todas estas tensiones en Europa Central son el cadlo de cultivo para una conflagración bélica.
Siento mucho las palabras que dices al hablar de mi tierra, sinceramente creo que no lo conoces, ni tienes ni idea del verdader sentir de mi pueblo y cultura, yo soy Magyar, aunque en mi pasaporte pone que soy rumana, pero te aseguro que ni a mi, ni a mi familia, ni a mis amigos ni a ningun Hungaro de Transilvania les van a obligar a sentirse algo que nunca hemos sido aunque por desgracia estamos soportando. La mal llamada minoria hungara de transilvania en realidad es una mayoria de personas que soñamos con que algun dia recuperemos nuestras montañas, y no me refiero a estupidos sentimientos nacionalistas sino a una realidad cultural de la que tu deberias haberte dado cuenta. Lo que mas me indigna es que relaciones mis sentimientos y mis sueños como algo ultranacionalista de derechas, estas muy equivocado, no tiene nada que ver con conductas ultras, mas bien al contrario, los fascistas y ultranacionalistas los deberias buscar en el otro lado. Por favor, date una vuelta por la maravillosa Erdely, conoce a mi gente, vive nuestra cultura y descubriras muchas cosas que desconoces. saludos
No es mi intención ofenderte. Pero los números no mienten: los transilvanos de origen húngaro forman el 20% de la población de Transilvania. El 76% son rumanos étnicos (aunque todos tienen pasaporte rumano). Tal vez no te guste la cifra, pero es la oficial. Checa si quieres Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Transilvania#Population
No me ofendes, ya tengo bastantes "compatriotas de pasaporte" que lo han hecho a diario. Siento decirte que esos datos para nada son reales, wikipedia, aunque bastante util, no es oficial. La población hungara en Transilvania se situa en torno al 50%, algunas aldeas y pueblos pequeños es del 100%, tan solo en las grandes ciudades el porcentaje baja. Todo esto a pesar de la politica colonialista del innombrable dictador que sufrimos no hace demasiado tiempo, que por su manifiesto odio hacia nosotros inicio una politica de colonizacion de mi tierra, pregunta a tus amigos rumanos de donde proviene su familia, en 2º o 3º generación, te daras cuenta que casi todos vienen de valaquia o moldavia.
Mira, de mis amigos de la infancia y adolescencia tan solo quedan en Transilvania un 20%, el resto esta en otros paises, como en mi caso en España. La situacion de los hungaros transilvanos en nuestra tierra es, cuando menos, complicada. Por ponerte un ejemplo, cuando necesitas algun documento oficial de la corrupta burocracia rumana, si tu apellido es hungaro, significa que va a tardar un mes mas, a no ser que vaya acompañado de algun "extra". Eso lo he vivido yo misma hace muy poco tiempo y te aseguro que pasa a diario con mucha gente como yo. Por favor, tan solo te pido que hables y opines de algo que conozcas, investiga, habla con ambas partes y sobre todo vivelo, estoy segura que tu opinion cambiara bastante despues de que conozcas la realidad de mi pueblo.
Primero, una anotación: no son sólo los húngaros los que se van de Rumanía, son rumanos de todas las etnias.
Si te fijas en este mismo lugar, ya otra persona había sostenido tu argumento: lo que digan los números no vale, lo que los que piensan como tú quieran creer es lo que importa. En esta liga, https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/geos/ro.html#People , el CIA World Factbook estima en 6.6% la población de origen húngaro del país entero, no sólo Transilvania, pero eso coincide con el dato de Wikipedia sobre la región. Por supuesto que este número no te va a parecer correcto, porque estás insistiendo en un mito nacionalista (el de que los húngaros son mayoría en Transilvania) que, por su naturaleza, carece de fuentes (a ver, ¿dime dónde puedo hallar lo que tú dices?, yo ya te mostré fuentes y tú puedes hallar muchas más que dicen que los húngaros en Transilvania son 20%). No aceptarás otra cosa porque es el mito que deseas creer. Es tu voluntad.
Insistes en descalificar mi punto de vista y negar que conozca nada de lo que pasa allá. Claro, sólo te va a parecer que sé de lo que hablo cuando diga lo que tú quieres. Vale, es tu derecho. Pero no me cuentas nada nuevo cuando me dices que hay discriminación contra la minoría húngara. Conozco, por ejemplo, al Partido România Mare, que llevaría a una situación mucho peor.
Pero, ¿cómo les iría a los rumanos si lo que tú dices que es una "mayoría" húngara se impusiera, si Transilvania fuera anexada a Hungría y ellos se convirtieran en extranjeros en su propio país? ¿Ustedes los tratarían muy bien? ¿Ustedes, que siguen soñando con el status quo imperial del siglo XIX?
Estás pensando que eso es sólo una especulación, y tienes razón. Así que dime algo más relacionado con hechos del día de hoy: ¿Cómo tratan los transilvanos hùngaros a los transilvanos gitanos?
Y otro detallito de la actualidad: ¿Cómo tratan los húngaros de Hungría a los húngaros de Transilvania? Ahí ya no está tan bonito, ¿verdad?
Es una tristeza todo esto, porque los transilvanos húngaros son discriminados tanto por sus los rumanos como por los húngaros, y a la vez ellos discriminan a los gitanos. Este tipo de complicaciones agravadas por los mitos nacionalistas han hecho la historia de los Balcanes.
Tu me hablas de numeros y yo te sigo hablando de realidades y de sentimientos. Somos mas de 2 millones los hungaros que seguimos soñando y que seguimos sufriendo la ignorancia de mucha gente que, al igual que tu, nos califican como nacionalistas extremistas y que intentan quitarnos la razon con numeros y estadisticas, algo que por otra parte le encantaba al querido por muchos rumanos, (incluso hoy en dia), gran tirano asesino dictador.
¿tu quien eres para descalificar mis sentimientos?, ¿tu quien eres para opinar sobre mi cultura?, ¿acaso vives en Erdely?, acaso has sufrido durante años, el odio y la represion de tu gobierno?, ¿acaso a tu familia le han arrebatado todo, hasta los apellidos?, ¿quizas tienes que sufrir la mas absoluta discriminacion administrativa, por otra parte, totalmente corrupta?, corrupta, que curioso, no hay apenas hungaros trabajando en la administracion, todos son rumanos, no, si al final vas a tener razon con lo de los porcentajes, cada vez hay mas policia y mas funcionarios en Transilvania, claro, cobran mas con el sobresueldo que nos roban. En Bucarest lo tendrian mas dificil, me parece que al final vas a tener razon, mi tierra se esta llenando de Rumanos corruptos, fijate, ni en la mejor epoca de la colonizacion del tirano asesino. Dices que discriminamos a los gitanos, pero, si segun tu solo somos una triste minoria, ¿como vamos a discriminar?, claro que sera que los rumanos no discriminan a sus propios gitanos, igual que los españoles tampoco lo hacen aqui, con los gitanos en España, que va, ¿sabes quien los discrimina?, pues seguramente los 3 hungaros y medio que vivimos aqui. Pero bueno, nosotros tenemos bastante con la discriminacion que tenemos con los hungaros de Hungria, nos tratan fatal ,verdad?, mira, lo unico que discrimina y que intenta ofender es la ignorancia, venga de donde venga, la ignorancia es lo que ha marcado la historia de los Balcanes, como tu dices, gente que por encima de culturas y de realidades intentan machacar culturas milenarias y pueblos con identidades propias. Por cierto, sabes lo que se siente cuando te niegan tu propia identidad?, y la de tu familia?, y la de tu pueblo?, te ha pasado alguna vez?, ha pasado en tu pais?, por cierto, conoces al pueblo szekely?, has hablado con ellos?, te han contado su historia?, una pena que no hables hungaro, podrias leer la obra de Wass Albert, a lo mejor se te abrian los ojos y salias de tu ignorancia, bueno, perdona, no te llamo ignorante, tan solo eres imparcial, porque solo conoces una parte de la historia. te invito a que te sumerjas en la otra parte, estudia, investiga, pregunta, conoce, y sobre todo vive, a lo mejor te llevas alguna sorpresa, o quizas no, cualquiera sabe, todo dependera de ti, y eso es lo mejor, al final yo seguire siendo Magyar en Erdely, soñando por mis montañas y tu seguiras escribiendo en paginas como estas, expresando tus opiniones y nada mas.....yo por lo menos tengo una ilusion. saludos
HOla Temoris,
De qué nacionalidad eres tú? Tu nombre no suena espanol. En tres días cómo pudiste aprender y aún recordar tantas palabras y expresiones húngaras? Me parece que lo que escribiste sobre Hungría y los húngaros no son tus pensamientos, ni impresiones própias. Sospecho que te pagaron por escribir todo eso. Se ve que no conoces la historia de Hungría o leíste algo escrito por rumanos o eslovacos pero esto habrá sido muy breve y superficial tambien. Me interesaría de dónde o de quienes sacaste tus informaciones en Hungría o en otras partes del mundo. En una cosa tienes razón, creo yo, los húngaros ya son una minoría en Transilvania, pero porque en los últimos como 60-80 anos movieron millones de rumanos desde el otro lado de los Carpatos (tierrra rumana de siempre) A ese aludió Zsusza, pregunta a los rumanos en Ttransilvania: de dónde son sus padres, 70-80 por ciento dirá que de la otra parte de las montanas Carpatos. No pasa nada si no sabes algo bien pero por favor no formes una opinión tan segura y no juzgues a gente que no conoces. Por tus estigmatizaciónes pienso que no escribiste tu opinión. Es imposible conocer a la gente de un país en 3 días especialmente si no hablas su idioma.
Zsuzsa, te molestas mucho porque vierto mis opiniones. No soy nadie, sólo un viajero, y como muchos viajeros del mundo, escribo lo que vi en donde fui. Dices que tú al menos tienes ilusión. Me parece genial. ¿Y sabes qué? Yo también. La ilusión no es monopolio de nadie. Pero yo no escribo con odio, Zsuzsa. Yo sé que las cosas no se ven igual desde adentro, como tú las has visto. Pero ahí está el detalle: verlas desde afuera, y sin prejuicios a favor o en contra de ninguno de estos pueblos, me permite liberarme de lo que a ti te está atrapando: el odio.
Sería un error comparar las tragedias que le han ocurrido a tu pueblo y las que le han ocurrido al mío, el mexicano. Pero las cosas acá no han sido fáciles, ni lo son ahora, especialmente en este año terrible que estamos viviendo. Yo espero que todos, húngaros, rumanos, gitanos, mexicanos y los demás, podamos hallar la salida a nuestros problemas. El odio, por cierto, no nos va a ayudar.
Y lo mismo te digo a ti, Eszter. No das argumentos, desprecias las estadísticas, rechazas las razones. Hablas sólo con odio. Pero te informo que soy mexicano, hijo de mexicanos, y que nadie me paga por escribir en una paginita de un blog. Y mis informaciones provienen de muchas fuentes, de cosas que he leído y de experiencias propias. Como esta misma: Al leer el odio con el que escribes, se refuerzan mis impresiones sobre el problema étnico en Rumanía.
Tengo la sensación de haber leído una obra de propaganda contra Hungría... propaganda hecha por algún servicio secreto de la Rumanía de los anos 80...
Me parece muy raro que el Senor Témoris Grecko se aprendió tantas expresiones húngaras en nada más que tres días... "Igazságot Magyarországnak". Le doy la enhorabuena por haberlo memorizado a la primera vista.
Los números no mienten... esto suena muy bien. Dichos tales que suenan bien yo también conozco: la estadística es como un bikiní: te deja ver mucho pero esconde lo esencial. Y sí que los números mienten.
Lo que lo paso a senor Temoris en la aduana al entrar en el país y lo del ticket del metro estos dos son los únicos que me atrevo creer.
Lo de la orilla del Danubio: jajajá. Los policías en la calle prácticamente NUCNA piden documentos de identidad a nadie. Pasé una adolescencia digamos "atormentada": muchas fiestas, discoteca, alcohól, botellón, etc y nunca nos pidieron nada.
Los policías en la calle le piden identificación a los que tienen cara y apariencia de vagabundos.
Uno más. Los otros por lo menos presentaron argumentos, pero el tal lebigmac, que más bien debería estar comiendo hamburguesas, no dice nada, sólo me acusa de A) agente rumano, y B), vagabundo. Si cree que esta humilde entrada de blog es parte de una operación de inteligencia rumana, o los cree de verdad muy poco inteligentes (supongo que dirá que sí) o estaba haciendo botellón mientras veía las películas de espías y no les puso suficiente atención. Y sobre lo de vagabundo, pues tiene razón: soy un vagabundo del globo terráqueo, y los policías húngaros sí molestan a los visitantes a la orilla del Danubio.
Me da risa que llevan 7 años insistiendo en sus cifras fantasmas y en sus acusaciones bobas. ¡El post es de 2001! Y en 7 años me volveré a reír.
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