Mi llegada de Hanoi no fue como me esperaba, me lo prepare 1 día delante del ordenador con internet, los hoteles lo que había que ver incluso los billetes de avión
Nada mas llegar no tenia mucha idea con lo que me iba a encontrar, ademas era un país que me iba a hacer solo, y hacia ya tiempo que no estaba acostumbrado a viajar solo.
Salí del avión y tras sacar dongs vietnamitas (moneda) y tener a 3 taxistas esperándome literalmente en la pantalla del cajero automático, salí del aeropuerto y para preguntar a 4 personas que solo me sonreían y únicamente me entendían para ofrecerme lo que ellos querían... cuando se daban cuenta que no iba a comprarles ya no entendían nada de nada...
Encontré el autobús que nos llevaba a la ciudad y entrando conocí a Anna Burguer una alemana que viajaba también sola así que nos sentamos juntos en el autobús y fuimos todo el viaje hablando sobre lo que habíamos experimentado en los países que habíamos estado, visto y lo que nos esperaba.
Cuando nos bajamos con Alex un americano que iba detrás con nosotros también en el autobús, íbamos los 3
con nuestras mochilas sin mapa y con todos los coches, motos y bicicletas al lado pitando para llevarnos. Nos separamos en el lago central y nos despedimos hasta por la noche para tomar unas cervezas.
Ese día me di una vuelta por la ciudad de Hanoi. Es como una mezcla de todos los países de Asia pero si tuviera que compararlo seria como una mezcla de India y China... una bomba explosiva.
La ciudad es una maraña de calles, con todo el mundo en la calle. Si no están sentados fuera comiendo (que es raro, porque no hacen otra cosa), están gritando y docenas de miles de motos pasando a la vez con su inevitable estruendo. Estas perdido si no vas con tu mapa en la mano a todas horas para no perderte en la colmena. Y todo con eso solo te encuentras cuando estas en el lago central llamado Ho Hoan Kiem. Es impactante y digno de visitar, con fecha de caducidad.
Al día siguiente fui un día en barco a Halong Bay, un viaje precioso, con unos paisajes increíbles, si no has visto antes la parte sur de Tailandia o de China, pero todo con
ello entendí perfectamente porque era tan fomoso. Un pueblo en el agua, piragüismo entre rocas y salientes. Terminando la excursión en unas cuevas subterráneas.
Al día siguiente fui de nuevo a ver la ciudad, perdiéndome por las calles sucias de Hanoi, y ver los lugares mas emblemáticos Museo de Ho Chi Minh, la pagoda de un pilar, y demás templos y museos como el de la tortura de las guerras.
La comida en Vietnam es barata e increíble, la base es parecida a la de toda Asia: arroz y tallarines pero las salsas son tremendas.
Esa noche me fui a tomar una cerveza con Anna y no nos querían servir cerveza en ningún lado por el color de nuestra piel, hasta nos ofrecían sentarnos en la calle de delante separados de todos los demás (locales) que bebían cerveza en la calle delante nuestro, así que después de montarla unas cuantas veces, lo compramos en un supermercado y nos sentamos en el lago a beberla. Pasamos del famoso teatro de las marionetas en el agua, no me preguntéis todo el mundo va pero el cartel de la entrada, da hasta miedito.
Tras 3 días en Hanoi, aunque
me gusto mucho la experiencia, no me importo irme al sur de Vietnam, Ho Chi Minh.