Llegamos muy pronto por la mañana, ya estábamos muertos de tantos días levantándonos muy pronto y no parar de visitas a ciudades, eran ya 3 países en 3 días, así que comenzamos dejando las cosas en el hostal que estaba en “little india”.
Es una parte famosa de la ciudad de Singapur, es un barrio indio muy recargado y muchas tiendas. No se parecía mucho a la India que yo conocí y desde luego nos dimos una vuelta por la zona pero no merecía mucho la pena, aunque venga en todas las guías como obligatorias a visitar.
Desde ahí nos fuimos al centro a Orchid Avenue, que es la parte moderna de la ciudad donde los centros comerciales están. Encontramos Singapur una ciudad muy moderna con una arquitectura increíble, y en cada manzana descubrías edificios imposibles y esculturas sorprendentes.
Es un país muy pequeña y muy cosmopolita, hay muchísima población caucasiana, mas de lo que me imaginaba y no se debe vivir nada mal.
Ese día pese a que Fernando y yo estábamos ya muy cansados, hicimos el ultimo esfuerzo y nos pateamos la ciudad entera, sin casi parar. Fue una paliza que no nos arrepentimos de
dar porque la ciudad nos sorprendió, posiblemente influye que no nos esperábamos mucho y la verdad que es muy especial.
Estaban construyendo el circuito de Formula 1 que comenzaba una semana después. Y subimos a la noria desde donde se ven unas vistas increíbles de toda la ciudad.
Pero las mejores vistas las vimos desde los juzgados de Singapur, que preguntamos de coña que si podíamos subir a ver las vistas y nos dejaron, nadie hace eso y no viene en ninguna guía, asi que fue genial.
Esa noche caímos como niños pequeños a dormir ya que al día siguiente teníamos que coger otro avión para volver a Tailandia, pero esta vez a la parte sur.